Queridos amigos, ya a punto de concluir el año, que para nosotros ha sido muy intenso y sobre todo muy especial, me vais a permitir que esta vez nuestro artículo semanal no hable de nuevos apartamentos, de inversiones o de proyectos, pues ya inmersos en Navidad, este acontecimiento merece total atención.

Así pues, me gustaría compartir con vosotros una carta a los Reyes Magos de alguien ‘pequeño’ pero con un corazón muy grande, que en pocas palabras define lo que es Navidad. Dice así:

Queridos Reyes Magos de Oriente, 

Espero que os encontréis muy bien. Para mí ha sido un año muy bueno y creo que me he portado bien. Antes de nada, me gustaría pedir que hubiera más paz en el mundo, que se fabriquen más juguetes que armas y que en el mundo se use más la palabra amor que la palabra guerra.

También, me gustaría pedir que la gente empiece a darse cuenta de que la verdadera razón de la Navidad es el nacimiento del Niño Jesús y no la fiesta o los regalos.

¡Ojalá todas las familias se reúnan para celebrar este gran acontecimiento!

Como me imagino que os hará ilusión traerme algún regalo, os doy varias pistas para que vosotros elijáis: puzzles, un libro, algo de ropa (sobre todo para la nieve), complementos y alguna sorpresa. Pero ya sabéis que vosotros me podéis traer lo que queráis y me va a parecer bien, pues ya sé que hay muchos niños en el mundo y que tiene que haber regalos para todos.

Muchísimos besos (sobre todo para Baltasar) y muchas gracias por hacer tan feliz a tanta gente. 

A.I.A

 

Esperando pues impaciente la llegada del Niño Jesús, os deseo una muy ¡Feliz Navidad!