En nuestra búsqueda de propiedades diferentes, seguimos encontrando casas muy especiales, con un interesante pasado y una bonita historia detrás. Desde un antiguo molino en la provincia de Guadalajara hasta una fábrica de horchata en Valencia, pasando por fincas, caseríos, cuadras e incluso un palacio.

Lugares diferentes donde poder disfrutar de unos días de descanso en plena naturaleza o donde realizar una localización (rodaje publicitario, sesión de fotos, seminarios …).

Hoy os vamos a presentar el ‘Molino de Gimena’, en el pueblo de Sigüenza (Guadalajara), ideal para pasar unos días en familia.

El ‘Molino de Gimena’ se encuentra a 10 minutos del histórico pueblo de Sigüenza, a los pies de una impresionante pared de piedra caliza. Antiguamente el salto de agua de este molino (conocido como ‘El Salto de Gimena’) proporcionaba electricidad a una fábrica de harinas.

Hoy en día en una estupenda casa de campo, equipada para albergar a una gran familia, donde la cascada – aparte de seguir proporcionando electricidad a la vivienda – es el remate perfecto de un enclave único.

La propiedad dispone de grandes espacios exteriores con maravillosos rincones y árboles centenarios.

La vivienda se encuentra en perfecto estado y ofrece una preciosa fachada de piedra. En su planta superior cuenta con un amplio salón con chimenea; cocina/comedor con capacidad para 14 comensales, con salida directa al jardín posterior; el dormitorio principal con vestidor y cuarto de baño en suite; y un cuarto de baño para invitados. En su planta inferior, con salida a la fachada principal, ofrece tres dormitorios (dos dobles y uno cuádruple con literas), cada uno con su respectivo cuarto de baño privado.

Una serie de elementos originales dotan de extraordinario carácter a la casa: barro cocido en los suelos, imponentes muros de piedra, vigas de madera vistas … todo ello aderezado con una decoración muy cálida y alegre, a base de ricas y coloridas telas, muebles castellanos mezclados con piezas industriales y una bonita colección de utensilios y objetos que favorecen el tan buscado confort.

Enfrente de la casa, al lado de la cascada, una cabaña de invitados para 4 personas – construcción original de la primera vivienda del molino – completa las instalaciones de la finca.

El jardín posterior ofrece una bonita piscina, perfectamente integrada en el paisaje, frente a la impresionante pared de piedra caliza.

A tan solo 8 metros de la fachada principal discurre el río Henares y, cruzando el puente del río, aparece otro gran jardín repleto de árboles frutales: cerezos, perales, almendros y manzanos, dos construcciones adicionales para talleres y, como remate final, una auténtica cabaña de madera construida en un árbol.

Este viejo pero cuidado molino se encuentra en plena naturaleza. El paisaje que lo rodea es obra del río Henares, donde una serie de gargantas se mezclan con verdes valles defendidos por impresionantes paredes de piedra caliza. Cuando en los meses de invierno y primavera el caudal del río lo permite, una turbina que aún continúa en funcionamiento, proporciona la electricidad. A pesar del intenso frío en invierno, la casa goza de una situación privilegiada, al estar abrigada por las rocas y montañas que la rodean, poblada de corzos, zorros, conejos y buitres.

Aunque la primavera es tardía, cuando llega, el exterior se llena de flores y vida. Chopos, olmos, álamos, encinas, fresnos y nogales rodean la casa, así como una gran variedad de frutales y plantas aromáticas: tomillo, lavanda y salvia.

‘Un precioso jardín de rosales y flores campestres completa la rica flora de esta finca singular, donde los amantes de la naturaleza disfrutarán sin duda de tan amplia oferta’.

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