Aspectos legales del Alquiler de Apartamentos y Viviendas de Uso Turístico en Madrid

El pasado 10 de julio de 2014, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid – mediante el decreto 79/2014 – finalmente dejó regulada la actividad de alquiler de apartamentos y viviendas para uso turístico en la Comunidad de Madrid

En este pequeño espacio pretendemos resumir, de la forma más esquemática pero gráfica posible, cómo ha quedado regulada esta actividad desde la entrada en vigor de este decreto.

El primer aspecto destacable es la separación en dos categorías el tipo de inmueble: El apartamento turístico y la vivienda de uso turístico

APARTAMENTO TURISTICO

‘Inmuebles integrados por unidades de alojamientos complejas …’. Básicamente edificios completos o parte de ellos dedicados únicamente a esta actividad.

Por tratarse de un tipo de explotación profesional al que no se dedican los amigos ni colaboradores de Ivory Escapes, no entraremos en mayores detalle sobre esta modalidad de explotación. Digamos simplemente que se trata de una modalidad muy parecida al conocido apartotel y, consecuentemente, su regulación no aplica al propietario/inversor para quien va dirigido este artículo

VIVIENDA DE USO TURISTICO

Apartamentos, pisos y casas, amueblados y equipados (incluido acceso inalámbrico a internet) en condiciones de uso inmediato, que son comercializados y promocionados en canales de oferta turística para ser cedidos en su totalidad por su propietario a terceros con fines turístico, a cambio de un precio.

Siendo éstos los inmuebles que fundamentalmente se han visto afectados por el cambio regulatorio pues, hasta la fecha, el régimen jurídico al que venían sometiéndose los contratos de alquiler era la Ley de Arrendamientos Urbanos (de ámbito estatal ), nos vamos a centrar en ellos y, en adelante, veremos en qué medida se ve afectada su explotación desde la entrada en vigor del Decreto 79/2014 de 10 de julio de la Comunidad de Madrid.

PERIODO MINIMO DE EXPLOTACION

Disponibilidad mínima de tres meses continuados durante el año natural

TITULARIDAD DEL INMUEBLE

El propietario del inmueble debe ser empresa o persona física, entendiéndose que es preceptivo el sometimiento de la actividad turística de alojamiento a una única titularidad empresarial, es decir, en régimen de autónomo bajo el epígrafe correspondiente a esta actividad laboral. También se podrá ceder la gestión de la vivienda a una empresa que se haga cargo de su explotación

USOS

No podrán utilizarse para cualquier finalidad distinta del uso turístico

PERÍODO MÍNIMO DE ALQUILER

5 días

PRINCIPALES CONDICIONANTES

Los titulares de viviendas de uso turístico presentarán ante la Dirección General competente en materia de turismo una declaración responsable de inicio de actividad.

Las viviendas de uso turístico no podrán utilizarse como residencia permanente, ni alegar la condición de domicilio para impedir la acción de la inspección competente.

Cada vivienda de uso turístico debe disponer de cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación, según corresponda.

En cada vivienda de uso turístico debe especificarse un número de teléfono de atención permanente, para las consultas que los usuarios puedan plantear.

Las viviendas de uso turístico se contratarán amuebladas, equipadas y en condiciones de uso inmediato, debiendo disponer de conexión a medios telemáticos (acceso inalámbrico a Internet Wifi).

Las viviendas de uso turístico, por su carácter de establecimientos turísticos, son de libre acceso al público, sin que se pueda restringir su utilización por razones de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión u otra circunstancia personal o social, no pudiendo ser utilizadas con fines de residencia permanente, ni cederse por habitaciones, o de cualquier otra forma que implique segregación o división.

Los precios de todos los servicios que se oferten se expondrán en lugar visible a la entrada de cada vivienda de uso turístico.

En el precio del alojamiento se entenderán incluidos los suministros de agua, energía, climatización, uso de ropa de cama y baño y limpieza de habitaciones.

En la puerta de entrada de cada vivienda de uso turístico, en lugar visible, se exhibirá la placa distintiva, según el modelo determinado en el Anexo IV al presente Decreto.

CONCLUSIONES

Entendemos que el decreto es claro y que no deja lugar a dudas respecto de cuando un inmueble se debe registrar como vivienda de uso turístico y, consecuentemente, someter sus contratos de arrendamiento a esta nueva legislación. También deja claro los límites dentro de los cuales se debe desarrollar esta actividad:

  • Darse de alta en el Registro de la Dirección General Competente
  • Acondicionar la vivienda en condiciones de uso inmediato (incluso internet)
  • Dedicarla única y exclusivamente al uso turístico
  • No hacer contratos por períodos inferiores a 5 días

En el caso de no poder cumplir con alguna de estas o el resto de condiciones menores que establece el nuevo Decreto, no se podrán utilizar los inmuebles para este tipo de actividad; en ese caso, lo más probable es que quepa la posibilidad de mantener su explotación mediante el tipo de contrato tradicional, es decir, sometido a la Ley de Arrendamientos Urbanos, bien como primera residencia del inquilino o bien mediante contrato de temporada.

Próximamente trataremos sobre esta última modalidad de contrato que, por otra parte, es la que nos ocupamos de gestionar desde Ivory Escapes.